Cuantas veces nos hemos negado a hacer algo por el simple hecho de que queremos evadir las consecuencias, o imaginamos un sin fin de posibilidades y sólo nos acostumbramos a una negación profunda, una que no queremos admitir y que preferimos reprimir antes de, o ser felices o suprimir y lamentarnos con un determinado tiempo.
Nos negamos a dar ese paso importante, ya sea en el trabajo, en una relación amorosa o por qué no, al expresar nuestros sentimientos. Sin embargo, el quedarnos callados aumenta nuestra sensación de angustia e inseguridad, pero, y... si nos atrevemos? Si juntamos todas las energías del universo, quebramos paradigmas, rompemos mitos personales, salimos de la cama, nos cambiamos y damos ese paso importante, sin miedo a lo que sucederá, apostando el todo por el todo, teniendo fe en uno mismo y atrevernos a arriesgar.
Si queremos ampliar nuestro rango de posibilidades, si queremos ser felices, si anhelamos un futuro mejor, o si simplemente ya nos cansamos de reprimir nuestros sentimientos, es hora de dar el siguiente paso, es hora de arriesgar y atrevernos, no podemos sobrevivir para siempre con la incertidumbre de imaginar que hubiera pasado si...
Atrevemos a guardar el paraguas, a mojarnos con la lluvia de las emociones, en fin, al día siguiente saldrá el sol, podremos sacudirnos y quizás, solo si nos atrevemos, podemos encontrar el camino a adecuado, segregar un poco de fenidetilamina, para llenarnos de plenitud y felicidad.
Ojitos de miel, lo siento, hace días encontré está canción y me enganché con ella.
Dicen que llorar, ayuda a desahogar el alma, a calmar las penas, a respirar un poco mas profundo y continuar recorriendo el camino de la vida, y si, no deja de ser cierto; pero creo que escribir, tambien ayuda a liberar emociones internas, esas que te hacen nudo la garganta, que te presionan el pecho y dificultan la respiración.
Ya son casi seis meses de los que vivo con ansiedad, con días altos y bajos, con días, como este, por ejemplo, en el que no quiero hacer nada porque ni los ánimos me ayudan a estar bien, en la que escuchar los tipos audios de relajación o los videos de meditación de youtube, ayudan poco o nada.
Siempre suelo escribir cuando siento que con palabras no puedo describir como me siento, o cuando las lagrimas no me llegan a calmar del todo la mente, el alma y el corazón.
Se que poco a poco estas sensaciones irán desapareciendo; que particularmente deseo que desaparezcan ya, pero dicen que la ansiedad tiene un motivo y objetivo en cada uno, ayudar a ordenar tu vida para seguir adelante, por más que uno crea que el mundo se acaba, solo dura algunos minutos, o quizá algunas horas, pero hay que ser valientes para resistir y no caer.
Y es que desde que tengo las crisis de ansiedad, si bien es cierto estas han disminuido un poco (un 25% o 30% siendo optimistas) siempre están las sensaciones que me derivan a llorar, llorar quizá para desahogar, llorar para soltar la presión que siento en el pecho, llorar para tratar de sentirme bien. Es un hecho que no le desearía a nada estas horribles sensaciones que se sienten al momento de una crisis de ansiedad, aquella que cuando se le ocurre aparecer, bloquea todo sentido lógico e invade tu mente, en la mayoría de casos, con pensamientos negativos, hasta destructivos y desmotivadores.
Si bien es cierto, llorar puede llegar a ser una terapia de desfogue, algunas veces he llegado a pensar y quizá hasta sentir que derramar lagrimas puede ya no ser reconfortante al 100%, que llorar queda en una sub-capa y que ya no sabes que más hacer para poder sentirte bien; psicológicamente te invaden varias, casi miles de sensaciones, como sensación de ahogo, miedo a desmayarte, miedo a morir o hasta volverse loco, entre las clásicas tembladeras, hormigueos, etc, etc etc.
He optado por (seguir buscando) obtener información que me ayude a mejorar mi concentración, desaparecer mis miedos, algo que ayude a superar mis crisis de ansiedad, que cada que llegan, siento reducirme a mi mas mínima expresión, porque si bien es cierto se que la ansiedad no podrá dañarme ni hacerme daño alguno, en el momento que aparece, no se que hacer, me bloqueo, me lleno de miedo y no se que hacer.
Trato de hacer catarsis cada que me animo a escribir, hoy por ejemplo, mientras trabajaba, comencé a sentirme extraño, ese miedo invasor que te llena de sensaciones que te hacen pensar de que algo te va a pasar y no podrás hacer nada. Lo normal que siempre hago estos casos, es llamar o escribir a mi amiga/psicóloga, la gran Anita Morales, para hablar con ella, hacer catarsis, llorar, tratar de que lo que me dice, pueda calmar mi mente que en ese momento corre a mil por hora.
Dicen que el Mindfulness es una alternativa muy buena para mejorar la atención y concentración de uno mismo, de las sensaciones que aparecen, que pueden ayudar a esquivar los pensamientos negativos que comienzan a llenar mi mente en ese instante; vengo buscando información y practicando el mindfulness, y espero, pronto ayude a mejorar poco a poco.
Hola, se que la mayoría de veces suelo publicar cosas
poco cotidianas, quizá sin sentido o un tanto “graciosas” pero es la primera
vez que escribiré sobre algo que hace poco más de 3 meses me visitó y que no
logre identificar, por que al igual que tu, no sabía que era, como era, ni como
se sentía.
Y es que a raíz de un desarreglo a nivel salud (por mera
culpa mía), que fue la que me llevó a estar internado casi tres días en
emergencias del hospital, la que hizo estallar mi ansiedad debido a demasiada
carga emocional que mantenía acumulada en mi; las primeras semanas eran
terribles, los ataques de pánico me invadían en cualquier momento, creyendo que
algo podía pasarme, que podía morir en cualquier momento y que nadie podría
ayudarme, quedando ahí nomas, tendido en el mismo, y siendo directos y crudos,
SIN VIDA.
Cuando recién me enteré que sufría de ansiedad con
ataques de pánico y todos sus adicionales, lo primero que hice fue buscar
información en internet, lo común que uno hace cuando necesita enterarse de
algo, para hacer algo o buscar algo; lo principal era buscar cuales eran los
síntomas, si el dolor o adormecimiento de brazo con dolor en el pecho era común
o que algo pasaría.
Si bien es cierto, aún sigo trabajando para poco a poco
desaparecer la ansiedad que habita en mi (Ojo, no es la ansiedad que hace que
comas sin control) ya no se como explicar a las personas que les comento de
esto, que no es un capricho, una maña, o algo parecido, es algo que te juro si
pudiera compartirlo por menos de un minuto, saldrías corriendo porque te
asustarías, mucho mas de lo asustado que a veces vivo yo.
Esta es solo una parte del (espero) corto proceso de
lucha contra la ansiedad, quiero compartir más, y en la medida de lo posible,
tratar de ayudar con lo vivido y aprendido a quien este en este pequeño hoyo y
no sabe como comenzar a escalar.
Desde que me dio mi crisis hipertensiva, me inundo un miedo tan profundo que creía que me iba a pasar algo en cualquier momento, que me iba desmayar y que nadie me podía ayudar; las primera semanas eran fatales, solo me ponía a llorar y a creer que lo que me pasaba no tenía solución.
Pasaron más de 3 semanas para tratar y decidir ir en busca de ayuda, porque sentía la necesidad de que alguien me tenía que hablar para sentirme bien y mejor; a la par, busqué información por todos lados, videos, textos, libros de auto ayuda, en fin, un sin numero de opciones que me explicaran porque me sentía así y como podía trabajar en ello, porque créeme, es una sensación tan horrible, que piensas que en cualquier instante te quedas ahí, donde estas.
Ahora asisto a dos alternativas para tratar de descifrar mis miedos, frustraciones, y todo sentimiento que sentía en mi en ese momento, mi primera opción fue terapia de ayuda, a la cual ya vengo asistiendo hace un mes, tambien con ayuda de una amiga, esta semana visité a un psicólogo, con la finalidad de obtener otra perspectiva sobre lo que me viene sucediendo.
Tratando de buscar información y videos, encontré diversas definiciones de lo que me viene sucediendo, nada que temer en realidad, lo bueno es que tiene cura mediante un tratamiento psicológico, pero aún así, tengo episodios que aún me aterran.
Solo espero que el tiempo en la cual se trata este tipo de "trastornos" no se muy extenso, porque a pesar que siento volverme loco, esto no ocurrirá.
Aún recuerdo cuando decidí abrir este blog; su fin, algo complejo, al principio que contar mis historias, pero en tercera persona, algunas veces lo hacia, otras, para desahogar penas muy densas y desfogar sentimientos encontrados que me embargaban en el momento, poco tiempo después, lo hacía de manera exporadica, a veces, ya ni caso le hacía, pero bueno, siempre es bueno apretar el botón para re-iniciar una vez mas, para olvidar lo que nos agobia y no nos deja avanzar como quisiéramos hacerlo.
Cada persona, tiene un objetivo o una finalidad, en esta vida, o quizá en otra o en todas las que vengan; ahora, creo que me encuentro en un proceso de re-descubrir cual es la misión que tengo encomendada. Muchas personas dicen no descubrir cual es tan misteriosa misión que tenemos en la vida, sin darse cuenta que ya la vienen cumpliendo, con el simple hecho de escuchar, apoyar, ayudar, brindar un hombro u otra acción, están realizando un misión; ser un soporte emocional para quien necesita ser escuchado.
Hace unas semanas, tome la decisión de asistir a terapia, y no las que ayudan a rehabilitarte de algún accidente o lesión; esta, es una terapia para contar y ayudar a superar perdidas, temores, rencores, penas que ni uno mismo saben que existen dentro de uno mismo. Esta terapia, con el paso de las sesiones, creo, me viene ayudando a superar o saber sobrellevar ciertas situaciones que le han pasado a mi vida en los últimos años de mis ya 30 décadas.
Y es que, a raíz de un episodio nada complaciente, relacionado al estado de salud de mi persona, -afloraron -diría yo- varios temores y penas ocultas que aún viven en mi, resistiendo a salir en el momento que debieron; los factores, varios, no infinitos, pero uno que otro complejo, por así decirlo. Y es que un susto como aquel, hace replantearte si las cosas que vienes haciendo están bien o debes de cambiarlas radicalmente, por una propia mejoría, personal, anímica, emocional, espiritual, etc, etc, etc.
Aún me encuentro en un proceso de descubrir que es lo que aun agobia -de manera interna- de descubrir y controlar a mi propio antojo mis miedos superarlos y retomar mi ruta, con algunos ligeros cambios, pero con miras a mejorar, anímica y emocionalmente; pero lo que si tengo claro es que esto, solo me detiene momentáneamente, pero no me detendrá por completo.
Solía dejar una canción relacionado a lo que escribo, así que, fuera la mala vibra.
A veces te has despertado con un nudo en la garganta?, con esa sensación no tan particular de que algo has olvidado hacer? Te levantas con cierto grado de culpa, pasan las horas y sigues sin encontrar respuesta a esa sensación hasta que poco a poco dejas de pensar y lo olvidas por completo.
A veces solemos callar indeterminadas veces, por ejemplo; cuando nos gusta una chica, no sabemos como decírselo, cuando sentimos colera y rabia, tampoco sabemos decírselo a esa persona causante de nuestro mal genio, por solo querer de llevar la fiesta en paz.
Pero... que pasa cuando callamos ante un rencor o un dolor que nos presiona y no nos deja respirar? nos arrepentimos en alguna parte de nuestra historia? sabemos perdonar de verdad y de corazón?
En algún momento nos hemos arrepentido y hemos pedido disculpas; quizás porque de cólera y sin pensar hemos dicho o he algo en venganza, quizá, por querer sentir una paz interior y arreglar los problemas nos sentamos a pensar con cabeza fría y nos damos cuenta del daño que nos ha ocasionado o que hemos ocasionado.