Y pensé escribirte esa carta a mano, pero siempre dude de mi caligrafía, no es muy pareja así que decidí tipearlo. Cada palabra que decía la carta es un trozo de valentía que sume para poder hacerlo, pero sobre todo, para entregarla. Y es que desde que empezamos a hablar, tu personalidad me atrajo, esa forma de ser muy particular tuya me... Si, me enamoró.
Sin saber que hacer, rondo siempre la idea de (como siempre) quedarme callado y no decirte nada, a pesar de que, así sea de lejos, te miraba, y otras tantas, solía acercarme a ti, así sea sin conversar.
Recapitulando, hoy tome todo el valor que alguien enamorado debe reunir para entregarte la carta, y así lo hice, te esperé hasta la salida, conversamos antes y te pregunté si podía hacerlo, así que decidido, me quedé, era hoy, tenía que ser hoy. Te acercaste, cansada luego de un día agotador y caminamos juntos; al despedirnos, te entregué lo que traje de mi último viaje, dijimos adiós y en ese instante, con toda mi fuerza del corazón, volví hacia ti, y de mi bolsillo, saqué la carta cuidadosamente doblada, y te la dí, respiré profundo y ví tu cara de sorprendida con un toque de miedo, y nos alejamos.
No sé que pueda o vaya a pasar, pero solo se que por primera vez en mi vida me dije a mi mismo, atreveré a dar ese primer paso, sea cuál fuera la respuesta, sea positiva o no, no pierdas la oportunidad de decir (así sea con una carta) lo que sientes.
Si no me
hubieran pasado las cosas que me han sucedido en los últimos 13 años de mi
vida, quizás tendría quizá una vida diferente, posiblemente estaría viviendo en
Italia, con una propuesta que me hicieron en el 2008, la cual rechacé por
muchas razones.
Si no me
hubiera sucedido todo lo que hasta hoy me ha pasado, quizá estuviera casado o
tendría al menos un hijo, a veces uno espera mucho de una relación en su
momento, pero con el paso del tiempo, la vida y el futuro suele hacerse más
claro y certero a comparación con la que nos habíamos imaginado.
Quizá hace
años no tenía muchas expectativas con mi vida, porque no me gusta depender de
un plan, más si vivir el día, no solía quedarme en un solo sitio, me gustaba
viajar y lo sigo haciendo, pero también he tenido la oportunidad de vivir en
otra ciudad. Quizá si las circunstancias lo hubieran permitido, todavía
seguiría viviendo en Arequipa, con trabajo estable, buen sueldo, haciendo lo
que me gusta, producir.
Pero, luego
me pongo a pensar, el que me haya sucedido todo esto, es probable que haya sido
un propósito en mi vida, conocer más personas, alejarme de otras, crear
proyectos, viajar a mas lugares, que me reconozcan y valoren mi trabajo y lo
que se, que hablen bien de mi por mi calidad de persona; mi proyecto de radio
no hubiera existido jamás y no estuviera en este tiempo y bajo toda esta
historia que me precede.
Quizá sea
momento de reconsiderar ciertas cosas que hubieran sucedido en su momento,
aunque no creo que hayan sido muchas, pero creo que, si hubieran marcado una
pauta diferente a mi realidad, quizá podamos hacer ese viaje, no quedándonos a
vivir en otro país, pero si conociendo otros más, seguir creando proyectos,
seguir creciendo de manera profesional, emprender un poco más, soñar más, volar
más, desear más. Posiblemente deba detener el tiempo, sin parar lo que vengo
haciendo, pero tomar un impulso mucho más alto, mucho más lejos, mucho más
ambicioso, porque si bien es cierto, no sabremos qué pasará; las experiencias
buenas o malas nos seguirán enseñando hasta el último día.
Reconozco
mis caídas y mis quiebres, de los cuales me he sabido levantar, solo quiero
agradecer a quienes fueron, son y serán parte de mi vida y mi camino, bien o
mal, su paso aporta, aportó y seguirá aportando en este largo camino de vida
que me queda por recorrer. Gracias a todos.
Cuantas veces nos hemos negado a hacer algo por el simple hecho de que queremos evadir las consecuencias, o imaginamos un sin fin de posibilidades y sólo nos acostumbramos a una negación profunda, una que no queremos admitir y que preferimos reprimir antes de, o ser felices o suprimir y lamentarnos con un determinado tiempo.
Nos negamos a dar ese paso importante, ya sea en el trabajo, en una relación amorosa o por qué no, al expresar nuestros sentimientos. Sin embargo, el quedarnos callados aumenta nuestra sensación de angustia e inseguridad, pero, y... si nos atrevemos? Si juntamos todas las energías del universo, quebramos paradigmas, rompemos mitos personales, salimos de la cama, nos cambiamos y damos ese paso importante, sin miedo a lo que sucederá, apostando el todo por el todo, teniendo fe en uno mismo y atrevernos a arriesgar.
Si queremos ampliar nuestro rango de posibilidades, si queremos ser felices, si anhelamos un futuro mejor, o si simplemente ya nos cansamos de reprimir nuestros sentimientos, es hora de dar el siguiente paso, es hora de arriesgar y atrevernos, no podemos sobrevivir para siempre con la incertidumbre de imaginar que hubiera pasado si...
Atrevemos a guardar el paraguas, a mojarnos con la lluvia de las emociones, en fin, al día siguiente saldrá el sol, podremos sacudirnos y quizás, solo si nos atrevemos, podemos encontrar el camino a adecuado, segregar un poco de fenidetilamina, para llenarnos de plenitud y felicidad.
Ojitos de miel, lo siento, hace días encontré está canción y me enganché con ella.
Dicen que llorar, ayuda a desahogar el alma, a calmar las penas, a respirar un poco mas profundo y continuar recorriendo el camino de la vida, y si, no deja de ser cierto; pero creo que escribir, tambien ayuda a liberar emociones internas, esas que te hacen nudo la garganta, que te presionan el pecho y dificultan la respiración.
Ya son casi seis meses de los que vivo con ansiedad, con días altos y bajos, con días, como este, por ejemplo, en el que no quiero hacer nada porque ni los ánimos me ayudan a estar bien, en la que escuchar los tipos audios de relajación o los videos de meditación de youtube, ayudan poco o nada.
Siempre suelo escribir cuando siento que con palabras no puedo describir como me siento, o cuando las lagrimas no me llegan a calmar del todo la mente, el alma y el corazón.
Se que poco a poco estas sensaciones irán desapareciendo; que particularmente deseo que desaparezcan ya, pero dicen que la ansiedad tiene un motivo y objetivo en cada uno, ayudar a ordenar tu vida para seguir adelante, por más que uno crea que el mundo se acaba, solo dura algunos minutos, o quizá algunas horas, pero hay que ser valientes para resistir y no caer.
Y es que desde que tengo las crisis de ansiedad, si bien es cierto estas han disminuido un poco (un 25% o 30% siendo optimistas) siempre están las sensaciones que me derivan a llorar, llorar quizá para desahogar, llorar para soltar la presión que siento en el pecho, llorar para tratar de sentirme bien. Es un hecho que no le desearía a nada estas horribles sensaciones que se sienten al momento de una crisis de ansiedad, aquella que cuando se le ocurre aparecer, bloquea todo sentido lógico e invade tu mente, en la mayoría de casos, con pensamientos negativos, hasta destructivos y desmotivadores.
Si bien es cierto, llorar puede llegar a ser una terapia de desfogue, algunas veces he llegado a pensar y quizá hasta sentir que derramar lagrimas puede ya no ser reconfortante al 100%, que llorar queda en una sub-capa y que ya no sabes que más hacer para poder sentirte bien; psicológicamente te invaden varias, casi miles de sensaciones, como sensación de ahogo, miedo a desmayarte, miedo a morir o hasta volverse loco, entre las clásicas tembladeras, hormigueos, etc, etc etc.
He optado por (seguir buscando) obtener información que me ayude a mejorar mi concentración, desaparecer mis miedos, algo que ayude a superar mis crisis de ansiedad, que cada que llegan, siento reducirme a mi mas mínima expresión, porque si bien es cierto se que la ansiedad no podrá dañarme ni hacerme daño alguno, en el momento que aparece, no se que hacer, me bloqueo, me lleno de miedo y no se que hacer.
Trato de hacer catarsis cada que me animo a escribir, hoy por ejemplo, mientras trabajaba, comencé a sentirme extraño, ese miedo invasor que te llena de sensaciones que te hacen pensar de que algo te va a pasar y no podrás hacer nada. Lo normal que siempre hago estos casos, es llamar o escribir a mi amiga/psicóloga, la gran Anita Morales, para hablar con ella, hacer catarsis, llorar, tratar de que lo que me dice, pueda calmar mi mente que en ese momento corre a mil por hora.
Dicen que el Mindfulness es una alternativa muy buena para mejorar la atención y concentración de uno mismo, de las sensaciones que aparecen, que pueden ayudar a esquivar los pensamientos negativos que comienzan a llenar mi mente en ese instante; vengo buscando información y practicando el mindfulness, y espero, pronto ayude a mejorar poco a poco.
Hola, se que la mayoría de veces suelo publicar cosas
poco cotidianas, quizá sin sentido o un tanto “graciosas” pero es la primera
vez que escribiré sobre algo que hace poco más de 3 meses me visitó y que no
logre identificar, por que al igual que tu, no sabía que era, como era, ni como
se sentía.
Y es que a raíz de un desarreglo a nivel salud (por mera
culpa mía), que fue la que me llevó a estar internado casi tres días en
emergencias del hospital, la que hizo estallar mi ansiedad debido a demasiada
carga emocional que mantenía acumulada en mi; las primeras semanas eran
terribles, los ataques de pánico me invadían en cualquier momento, creyendo que
algo podía pasarme, que podía morir en cualquier momento y que nadie podría
ayudarme, quedando ahí nomas, tendido en el mismo, y siendo directos y crudos,
SIN VIDA.
Cuando recién me enteré que sufría de ansiedad con
ataques de pánico y todos sus adicionales, lo primero que hice fue buscar
información en internet, lo común que uno hace cuando necesita enterarse de
algo, para hacer algo o buscar algo; lo principal era buscar cuales eran los
síntomas, si el dolor o adormecimiento de brazo con dolor en el pecho era común
o que algo pasaría.
Si bien es cierto, aún sigo trabajando para poco a poco
desaparecer la ansiedad que habita en mi (Ojo, no es la ansiedad que hace que
comas sin control) ya no se como explicar a las personas que les comento de
esto, que no es un capricho, una maña, o algo parecido, es algo que te juro si
pudiera compartirlo por menos de un minuto, saldrías corriendo porque te
asustarías, mucho mas de lo asustado que a veces vivo yo.
Esta es solo una parte del (espero) corto proceso de
lucha contra la ansiedad, quiero compartir más, y en la medida de lo posible,
tratar de ayudar con lo vivido y aprendido a quien este en este pequeño hoyo y
no sabe como comenzar a escalar.
Desde que me dio mi crisis hipertensiva, me inundo un miedo tan profundo que creía que me iba a pasar algo en cualquier momento, que me iba desmayar y que nadie me podía ayudar; las primera semanas eran fatales, solo me ponía a llorar y a creer que lo que me pasaba no tenía solución.
Pasaron más de 3 semanas para tratar y decidir ir en busca de ayuda, porque sentía la necesidad de que alguien me tenía que hablar para sentirme bien y mejor; a la par, busqué información por todos lados, videos, textos, libros de auto ayuda, en fin, un sin numero de opciones que me explicaran porque me sentía así y como podía trabajar en ello, porque créeme, es una sensación tan horrible, que piensas que en cualquier instante te quedas ahí, donde estas.
Ahora asisto a dos alternativas para tratar de descifrar mis miedos, frustraciones, y todo sentimiento que sentía en mi en ese momento, mi primera opción fue terapia de ayuda, a la cual ya vengo asistiendo hace un mes, tambien con ayuda de una amiga, esta semana visité a un psicólogo, con la finalidad de obtener otra perspectiva sobre lo que me viene sucediendo.
Tratando de buscar información y videos, encontré diversas definiciones de lo que me viene sucediendo, nada que temer en realidad, lo bueno es que tiene cura mediante un tratamiento psicológico, pero aún así, tengo episodios que aún me aterran.
Solo espero que el tiempo en la cual se trata este tipo de "trastornos" no se muy extenso, porque a pesar que siento volverme loco, esto no ocurrirá.
Aún recuerdo cuando decidí abrir este blog; su fin, algo complejo, al principio que contar mis historias, pero en tercera persona, algunas veces lo hacia, otras, para desahogar penas muy densas y desfogar sentimientos encontrados que me embargaban en el momento, poco tiempo después, lo hacía de manera exporadica, a veces, ya ni caso le hacía, pero bueno, siempre es bueno apretar el botón para re-iniciar una vez mas, para olvidar lo que nos agobia y no nos deja avanzar como quisiéramos hacerlo.
Cada persona, tiene un objetivo o una finalidad, en esta vida, o quizá en otra o en todas las que vengan; ahora, creo que me encuentro en un proceso de re-descubrir cual es la misión que tengo encomendada. Muchas personas dicen no descubrir cual es tan misteriosa misión que tenemos en la vida, sin darse cuenta que ya la vienen cumpliendo, con el simple hecho de escuchar, apoyar, ayudar, brindar un hombro u otra acción, están realizando un misión; ser un soporte emocional para quien necesita ser escuchado.
Hace unas semanas, tome la decisión de asistir a terapia, y no las que ayudan a rehabilitarte de algún accidente o lesión; esta, es una terapia para contar y ayudar a superar perdidas, temores, rencores, penas que ni uno mismo saben que existen dentro de uno mismo. Esta terapia, con el paso de las sesiones, creo, me viene ayudando a superar o saber sobrellevar ciertas situaciones que le han pasado a mi vida en los últimos años de mis ya 30 décadas.
Y es que, a raíz de un episodio nada complaciente, relacionado al estado de salud de mi persona, -afloraron -diría yo- varios temores y penas ocultas que aún viven en mi, resistiendo a salir en el momento que debieron; los factores, varios, no infinitos, pero uno que otro complejo, por así decirlo. Y es que un susto como aquel, hace replantearte si las cosas que vienes haciendo están bien o debes de cambiarlas radicalmente, por una propia mejoría, personal, anímica, emocional, espiritual, etc, etc, etc.
Aún me encuentro en un proceso de descubrir que es lo que aun agobia -de manera interna- de descubrir y controlar a mi propio antojo mis miedos superarlos y retomar mi ruta, con algunos ligeros cambios, pero con miras a mejorar, anímica y emocionalmente; pero lo que si tengo claro es que esto, solo me detiene momentáneamente, pero no me detendrá por completo.
Solía dejar una canción relacionado a lo que escribo, así que, fuera la mala vibra.
A veces te has despertado con un nudo en la garganta?, con esa sensación no tan particular de que algo has olvidado hacer? Te levantas con cierto grado de culpa, pasan las horas y sigues sin encontrar respuesta a esa sensación hasta que poco a poco dejas de pensar y lo olvidas por completo.
A veces solemos callar indeterminadas veces, por ejemplo; cuando nos gusta una chica, no sabemos como decírselo, cuando sentimos colera y rabia, tampoco sabemos decírselo a esa persona causante de nuestro mal genio, por solo querer de llevar la fiesta en paz.
Pero... que pasa cuando callamos ante un rencor o un dolor que nos presiona y no nos deja respirar? nos arrepentimos en alguna parte de nuestra historia? sabemos perdonar de verdad y de corazón?
En algún momento nos hemos arrepentido y hemos pedido disculpas; quizás porque de cólera y sin pensar hemos dicho o he algo en venganza, quizá, por querer sentir una paz interior y arreglar los problemas nos sentamos a pensar con cabeza fría y nos damos cuenta del daño que nos ha ocasionado o que hemos ocasionado.
Y si, a veces es difícil poder escribir sobre el amor, pero cuando ves una película romántica, y cierta parte de la historia, con la cual crees sentirte identificado, junto a patéticas baladas románticas, de esas que son imposibles no dejar de escuchar, con letras igual de dramáticas, hacen que te des cuenta que en realidad, en cierta parte de nuestras vidas, por no decir en todos los momentos, buenos y malos, tratas de pensar, inconscientemente que todo seria diferente si en uno hubiera el suficiente amor, de esos que te ayudan a superar trabas, de eso que te llenan de consejos, de esos, que con solo cerrar los ojos, generan un alivio particular.
A veces es difícil no pensar en personas que en determinado momento, fueron importantes para uno, por no decir, quizás, alguien de tu familia, personas que compartieron parte de sus vidas en ser guías para uno, que también estuvieron junto a ti en momentos difíciles de digerir, cuando crees sentir que el mundo y las personas, solo suelen darte la espalda, cuando a veces, ni las lagrimas mas profundas pueden calmar esa impotente necesitad de mandar todo por el drenaje, de romper cosas, de gritar, de golpear con el puño mas fuerte las cuatro paredes que te rodean, donde solo quizás, el tiempo y algo mas, ayude a menguar aquella necesidad.
A veces es difícil tratar de esbozar una sonrisa, por mas que exista el momento mas sublime y feliz en nuestra vida, por mas que tratemos de hacer nuestro mejor esfuerzo, por mas que tratemos de mil y un maneras, a veces, solo resulta imposible poder hacerlo o lograrlo.
A veces es difícil evitar escribir, pero cuando tienes la imperiosa necesitad de hacerlo, con el único fin de desahogarte, las palabras suelen fluir de una manera que te sorprendes de ti mismo; alguna ves leí en un blogg que "el cielo necesita escribir" pero no es el quien nos inspira frases o párrafos, son nuestras propias situaciones cotidianas las que nos condenan a sentarte al borde de la cama, respirar profundo, y escribir, y escribir y escribir.
Ayer he visto cientos de fotos, aquellas que me recordaron los buenos momentos de mi vida, los buenos momentos que pasamos juntos, los momentos que quedarán impresos en un papel fotográfico, pero que cada una de ellas hablan por sí solas, expresando diversos sentimientos, contando diversas historias.
Hace un tiempo atrás, Gianmarco compuso una canción para su padre, -que la canta Gloria Estefan- en la que cuenta cuan valiosa pueda ser la foto de aquella persona que quieres, pero que por cosas del destino, tuvo que partir de nuestro lado, está canción dice por si sola muchas cosas ciertas, cuenta muchas experiencias.
Hace ya casi un año que nos dejaste, que te fuiste de nuestro lado, sin pedir permiso a nadie, sin deberle nada a nadie, hace un año que te fuiste má, y aún me es difícil poder asimilar aquella partida; aquella noche fría, que recordarla me da temor.
Cuando vi tus fotos, me hicieron recordar los buenos momentos, y fue difícil impedir que una lágrima caiga por mi rostro, una lágrima llena de recuerdos e historias, una lágrima aún llena de tristeza. Cuan buenas eran aquellas noches en las que conversábamos sobre lo que paso, y sobre lo que nunca pasará, sobre nuestras propias historias, y sobre las que aun tengo una gran incógnita de su final.
Hace un año que me es difícil ver una foto tuya y recordar las cosas buenas, los buenos momentos, las buenas anécdotas y las buenas historias. Ahora que se llorar también es de hombres, soltar unas lágrimas me ayudan a botar todos mis sentimientos encontrados, a asumir mis propios retos sin miedo a arrepentirme, a decir basta ya.
Esa foto tuya me trae recuerdos, aquellos recuerdos que quedarán guardados en un lugar especial dentro de mí, en mi corazón.
Las navidades podrán seguir siendo las mismas, las noches seguirán siendo brillantes y coloridas, las cenas abundantes, los regalos grandes y pequeños, pero las mías ya no serán así; desde que te fuiste todo ha perdido color y alegría, todo ha comenzado a ser simple como siempre.
En mi memoria aún quedan los buenos recuerdos de aquellas navidades, en donde todo juntos la pasábamos tan bien, en la que verdaderamente si podíamos estar juntos y felices; en mi memoria quedan los recuerdos de aquellas noches alegres en las que te abrazaba y te decía lo mucho que te quiero, en la que te besaba y en la que juntos llorábamos de alegría.
Ya todo ha cambiado, no sé si para bien o para mal, pero ha cambiado, ahora te extrañaremos más que nunca, recordándote los tres; ya no seremos nunca mas los cuatro y aún no logro comprender porque... no sé en que momento paso todo esto, no sé ciencia cierta porque tuvo que pasar.
Todo a mi alrededor se ha vuelto blanco y negro, ha perdido su color original, ha perdido su alegría habitual.
No sé si algún día el color y la alegría volverán a su estado original, no sé si algún día las navidades volverán a ser como antes... lo único que se es que este año, no podrá ser una Dulce Navidad.
No estoy en mi etapa “emo” pero he querido hacer un recordarías (como decía mi profesora de Literatura) aquellas personas que pasaron aunque sea un minuto de mi vida y que quiera o no llegaron ser una parte elemental e importante.
Haciendo una introspección, la primera persona que pudo hacer que me desconectara del mundo fue una chica que conocí en el colegio, bueno en realidad dos; la primera logro que no dejara de lado aquella indecisión que hoy creo que me marca mucho, aquella a la que me atreví a visitar en un estado medio de embriaguez, pero del cual no podía dejar de pasar desapercibido, aunque por ella tuve que movilizarme muchos minutos de donde me encontraba, para decir que es lo que sentía y que es lo que pretendía, es mas recuerdo que era en el tiempo en el que me encontraba ya fuera del colegio, no duro mucho, pero en realidad fue bueno, a veces cuando el destino te dice que algo debe terminar, es porque algo de razón debe de tener.
Una chica por lo que me atreví a dejar todo de lado, sin pensarlo dos veces, fue aquella persona que conocí una tarde de agosto del 2004; una chica con un rostro súper angelical que no era de acá, llego de un programa de intercambio de EE.UU. por unos meses; nuestra gran compatibilidad nos hizo pasar buenos momentos, aquellas que guardo en el baúl de los buenos recuerdos, a los pocos meses ella tuvo que regresar por unos problemas, es mas creo que hasta se caso, pero perdimos contacto, hace mucho que no se de ella.
En fin… creo que es lo más resaltante que he podido rescatar de mi mente, historias que en su momento dejaron una huella en mí, historias que cambiaron algo en mí, que me llenaron de alegrías y también de tristezas, de las cuales aprendí algo que no me arrepiento.
Aun me es difícil poder aceptarlo, aun no puedo creer que ya no estás más a nuestro lado; que nos dejaste para no sufrir. Ahora me pongo a pensar en los buenos y bonitos recuerdos que vivimos juntos, nosotros dos y también junto a Daniela y mi papá.
Tu partida nos conmovió de tal manera que no podíamos creerlo, el día anterior te vimos y escuchamos tan bien que es demasiado difícil poder asimilar tu partida; conversando con un amigo, le comentada que a veces me arrepiento de haberme ido de la casa y haber perdido tiempo en poder pasarla junto a ti, hoy y siempre sabes cuán importante eres y serás para mi, aquellos consejos que a veces no los quería escuchar hoy me serán necesarios, me es difícil saber que ya no estarás a mi lado y pasar la noche junto a mí, hablando hasta tarde, contarte parte de mis cosas que me pasan, y tu, recordando aquellos momentos de tu vida, tan buenos y a veces malos para ti; las lagrimas se me caen cada vez que te recuerdo.
Ya casi se cumple un mes desde tu partida, cosa que no lo puedo creer, ¿qué rápido se pasa el tiempo no?, cada vez que recuerdo aquella tarde, en la que me puse mal y a llorar viendo en un estado en el que jamás pensé verte se me escarapela el cuerpo, pero luego me reconforto, porque deje a un lado el temor y los nervios para darte fuerzas, aquellas que jamás pude dar a alguien, pero en ese momento, tú eras quien más lo merecía.
Los momentos felices de mi infancia junto a mí llegan a cada rato a mi mente, momentos que me hubiesen encantado se vuelan a repetir, momentos en la que reíamos a cada instante, jugando y divirtiéndonos.
Un gran vacío dejaste en cada uno de los que te queríamos, vacio irremplazable, que solo se llenará por lo buenos momentos. Siempre, pero siempre, estarás en mi memoria, a cada instante, recordándote, y sé que tu, desde el cielo nos estas cuidando a toda hora.
Mi chola querida, en mi mente y mi corazón, por siempre estarás.
Ya no se qué hacer conmigo mismo, es más, ya no sé si marcar tu número y llamarte para sentirme más tranquilo, creo que esta historia acabara distinta a las antes posteadas, esta es una manera diferente para comenzar parte del nuevo relato de vida, tan agobiante y agitada como siempre suele ser.
Quiero agradecer antes de comenzar este post a mi cuasi pata, si tu, Mr. Pisco, por haberme pasado su correo y casi habérmela presentado (casi, porque solo me pasaste su mail).
Hace unos meses atrás, a comienzos de año pude conocer a ella, aunque en ese momento solo por el MSN, ya que la distancia, tal vez un poco tirana lo impedía, casi tirana, porque hace una semana la pude conocer, en vivo y en directo. Congeniamos así de rápido, porque como lo dije mil y un veces, soy poco de hacer amigos así de rápido, nos hemos hecho patas, es más, ayer ella sin saldo me mando un sms por cobrar (si algo extraño, pero en realidad es más que jocoso).
Aun creo que es pronto para poder describirla sin habernos conocido bien, aunque eso ya está quedando de lado, el otro día estuvimos hablando por teléfono más de una hora (son cosas que solo se logran gracias a las promociones de Tongo y Telefónica).
No quiero acelerarme en pensar o tal vez esperanzarme el algo, ya que dada las situaciones anteriores, yo era el único que salía perdiendo, pero bueno. Ha sido estupendo conocerte y saber que es la misma persona la que me habla por teléfono que a la que conocí, con esa candidez y alegría que te caracteriza, con esa forma de ser tan espontanea que llegas a causar mi admiración hacia ti.
Solo quiero decir que no dejo de pensarte y extrañarte, espero que nos volvamos a ver tan pronto de lo que tú y yo esperamos y que esta vez sí podamos salir, y mejor aun, despedirnos, ya que solo te conocí y solo nos dijimos adiós por el cel.
Pd.: Regresare para verte, y tu cuasi amigo, por mi pisco, que ya debe estar bien macerado.
En muchas ocasiones suele pasar que nos ilusionamos del alguien o de algo, ha muchos nos ha pasado, quizás hasta al más vivo, tal vez hasta al más zanahoria; es algo inevitable en estos tiempos, pero los golpes por más débiles que sean te enseñan y te hacen cambiar de parecer.
En post anteriores dedique hasta lágrimas injustificadas a una persona que ahora sé que jamás me correspondió, bueno esa es la conclusión que hace un tiempo atrás (al dejar de escribir) pude concebir. Ahora sé que sufrir por alguien no te nos corresponde esta demás, por más que le digas lo que sientes, siempre, pero siempre serás su amigo, aquel amigo al que le contaras tus cosas y que siempre tendrá un consejo para ti cuando lo necesites.
Son cortas las palabras que tengo que escribir ahora, solo era para concluir una historia y un tema que nunca paso y nunca pasará, para bienestar propio y ajeno. Solo tengo que decir,lo que no paso, no paso y punto.
Mi alma acaba de abandonar su cuerpo comenzado a recorrer caminos inesperados, ha llegado a la puerta de tu casa y toca el timbre, ha pasado y se encuentra a tu lado esperándote a que aparezcas, ha pasado horas de horas sentado al borde de tu cama y tu no llegas, las horas, los días, los meses y los años pasan y no hay novedad alguna.
Apareciste por fin, y te besó, te dijo que te quería y tú también hiciste lo mismo, caminaron, conversaron y se volvieron a besar, se dijeron que se querían y que nunca dejarían pasar este perfecto momento, lleno de paz, tranquilidad y felicidad. Mi alma se quedo a tu lado para siempre, para cuidarte y protegerte, dejo mi cuerpo para que me sintiera mejor saber que tu también estas mejor.
Tengo algo que confesarte, todo esto ha sido un sueño, mi alma aun sigue acá, en mi, cerca a mí, pero cuando puede se escapa y va a visitarte para saber como estas, para decirte que te quiere. Pero… recibí un regalo, antes de despertar, no podía abrir mis ojos, una sombra seacercaba a mí, era todo un enigma, no sabía quién era, me acerque antes que ella y sorprendido vi que era tu alma, aquella que la mía iba a cuidar, esta vez tu lo hiciste, mandaste tu alma a cuidarme por siempre, así de simple.
By Josek
Cuando quieres realmente una cosa, todo el Universo conspira para ayudarte a conseguirla.